Manto rectangular de algodón, organizado en damero diagonal de módulos escalonados. Alterna con personajes antropomorfos con tocados y brazos extendidos, acompañados de aves estilizadas. Los contornos enmarcados crean un ritmo continuo y una lectura secuencial. La cromía bicolor permite el contraste que potencia la repetición.
En la iconografía y simbolismo, el binomio humano–ave remite a mediación entre mundos, guía el tránsito del alma; la espiral alude a movimiento y renovación. Patrón propio de textiles Chancay.
Bícromo: Crema y marrón.
Cultura: Chancay